Esta larga etapa de 31,9 km en el corazón de los Prealpes de Azur une la ciudad medieval de Vence con Grasse, la capital mundial del perfume, en unas 8 horas y media de marcha. Con 733m de desnivel positivo y 963m de descenso, el camino serpentea entre matorrales y olivares, ofreciendo vistas espectaculares de las Gorges du Loup. El peregrino atraviesa los pueblos colgados de Bar-sur-Loup y Tourrettes-sur-Loup, joyas de piedra que conservan antiguos oratorios dedicados a la protección de los caminantes. La llegada a Grasse, marcada por la herencia de la catedral de Notre-Dame-du-Puy, invita a una meditación olfativa y espiritual tras una jornada de gran esfuerzo. Es un tramo exigente donde la luz mediterránea realza cada capilla románica que bordea la Vía Aurelia.
El esfuerzo es considerable debido a los 31,9 km de distancia, un trayecto muy largo para un solo día, sumado a un descenso técnico de 963m que castiga las articulaciones. La subida hacia la meseta después de Tourrettes puede ser agotadora bajo el sol, con pocos puntos de avituallamiento intermedios.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Vence antes de salir y en la de Grasse al llegar. Lleve al menos 2 litros de agua, ya que el tramo entre Bar-sur-Loup y Grasse es muy árido en verano. Si la distancia le parece excesiva, se recomienda pernoctar a mitad de camino en Tourrettes-sur-Loup.