Esta etapa de 19.1 km representa un descenso fluido hacia el litoral, con un desnivel positivo de 206m y uno negativo de 448m, completándose en unas 5 horas. Al salir de Valbonne, joya arquitectónica de orden monástico, el peregrino se sumerge en el frescor del bosque de la Valmasque antes de descubrir Mougins y sus callejones circulares. El recorrido atraviesa paisajes de garriga y olivares, ofreciendo vistas espectaculares del Mediterráneo al acercarse a Cannes. Es un tramo marcado por la transición espiritual, donde la quietud de los senderos forestales da paso a la inmensidad del horizonte marino. El patrimonio jacobeo se siente en cada oratorio que jalona este descenso hacia el puerto histórico.
El recorrido es sencillo, aunque los 448m de descenso acumulado requieren atención en las articulaciones al caminar sobre asfalto cerca de la ciudad. El cruce por las zonas urbanizadas entre Mougins y Cannes puede resultar caluroso y con tráfico denso en comparación con la tranquilidad de Valbonne. Es vital seguir con cuidado las marcas del GR para no desviarse en los cruces residenciales.
No olvide sellar su credencial en la oficina de turismo o en la iglesia de Valbonne antes de iniciar la marcha. La hermosa capilla de Notre-Dame-de-Vie en Mougins es un lugar emblemático para un descanso contemplativo. Se recomienda llevar suficiente agua, ya que el tramo boscoso de la Valmasque carece de fuentes públicas hasta llegar a las zonas urbanas.