Esta etapa de 19,4 km comienza en el corazón de las murallas de Saint-Paul-de-Vence, ofreciendo una transición poética entre el mar y las colinas provenzales durante unas 5h30 de marcha. El trazado asciende suavemente con 561 m de desnivel positivo, serpenteando entre olivares centenarios y fragantes pinares a través de los pueblos de Roquefort-les-Pins y Le Rouret. En el camino, los oratorios de piedra recuerdan la fe de los peregrinos medievales, mientras que el paso cerca del río Brague ofrece un momento de frescura. Es una jornada de introspección donde la suavidad del clima azuleño acompaña al caminante hasta el tranquilo pueblo de Opio, rodeado de sus famosos campos de rosas y jazmines. El descenso de 621 m permite una llegada suave a la meseta, ideal para la contemplación.
El esfuerzo es moderado, pero los 561 m de desnivel positivo se distribuyen en varias subidas cortas pero a veces empinadas bajo el sol. Los senderos pueden estar pedregosos y resbaladizos en zonas boscosas tras la lluvia, especialmente durante el descenso de 621 m hacia Opio. La señalización entre Roquefort-les-Pins y Le Rouret requiere especial atención para no alejarse de la huella histórica.
No olvide sellar su credencial en el ayuntamiento o en la oficina de turismo de Saint-Paul-de-Vence antes de salir. Asegúrese de llenar sus botellas de agua en el punto de agua de Le Rouret, ya que la sombra es escasa en algunas mesetas. Al llegar a Opio, visite el molino de aceite para descubrir los sabores locales después de su caminata.