Esta etapa de 20,9 km por el corazón de la Riviera medieval invita a una transición suave entre las colinas del interior y la proximidad del litoral, con unas 6 horas y media de marcha. Al salir de la ciudad fortificada de Saint-Paul-de-Vence, el camino serpentea entre matorrales fragantes y zonas boscosas antes de cruzar el cauce del río Loup. Encontrará oratorios modestos y vestigios de la antigua Vía Aurelia, que históricamente guiaba a los peregrinos hacia Arles. El trayecto, que alterna zonas residenciales tranquilas con senderos forestales, ofrece vistas impresionantes del macizo del Mercantour y del Mediterráneo antes de llegar al pueblo de Biot, famoso por su artesanía de vidrio. Es un tramo lleno de serenidad donde el patrimonio artístico se une a la espiritualidad de los antiguos caminos de fe.
El desnivel positivo de 569m se reparte en varias subidas cortas pero a veces empinadas, mientras que el descenso de 682m requiere precaución por los terrenos pedregosos. Algunos tramos son por asfalto al acercarse a zonas urbanizadas, lo que puede cansar más bajo el sol intenso.
No olvide sellar su credencial en la oficina de turismo de Saint-Paul-de-Vence antes de salir. Lleve suficiente agua, ya que los puntos de abastecimiento son escasos entre ambos pueblos; se recomienda una pausa refrescante junto a las orillas del río Loup.