Esta etapa de 20.2 km le invita a una inmersión sensorial en el corazón de la región de Grasse, comenzando en las alturas de Opio para terminar en la suavidad de Pégomas. Con un desnivel positivo de 405m y un descenso de 559m, el camino serpentea entre olivares centenarios y bancales, ofreciendo impresionantes panoramas azures durante unas 5h30 de marcha. Al salir de la iglesia de San Trófimo, atravesará las encantadoras aldeas de Plascassier y el Plan de Grasse, donde el patrimonio vernáculo y los pequeños oratorios recuerdan la piedad de los antiguos peregrinos. El descenso hacia el valle del Siagne marca una transición relajante, entre aromas de jazmín y el murmullo de los arroyos. Es una etapa meditativa, perfecta para reconectar con lo esencial entre el azul del mar y el verde de las colinas.
El esfuerzo es moderado, aunque los 559m de desnivel negativo pueden cansar las rodillas durante el descenso hacia el Plan de Grasse. El recorrido alterna entre senderos pedregosos y tramos asfaltados, lo que requiere especial atención en caso de fuerte calor debido a la exposición directa al sol en algunas mesetas. Hay pocos puntos de sombra en la segunda mitad de la etapa.
Asegúrese de sellar su credencial en el ayuntamiento de Opio o en la iglesia de Pégomas a su llegada. Aproveche un descanso en Plascassier para admirar los campos de rosas y jazmines, emblemáticos de la perfumería local. Lleve suficiente agua, ya que los puntos de abastecimiento son escasos entre el Plan de Grasse y el centro de Pégomas.