Esta etapa de 14,4 km invita a un paseo bucólico entre olivares ancestrales antes de llegar a la ciudad de los perfumes. Con un desnivel positivo de 271 m y 340 m de bajada, el recorrido de aproximadamente 4 horas ofrece una transición suave entre el interior de Cannes y las colinas de Grasse. Al salir del antiguo pueblo de Opio, pasará por la aldea de Saint-Pons y disfrutará de vistas impresionantes del macizo del Esterel. Entre muros de piedra seca y oratorios discretos, el peregrino siente la dulzura de la Provenza, caminando por las huellas históricas que antiguamente llevaban hacia los grandes santuarios. La llegada a Grasse por sus calles empinadas marca un hito espiritual importante, simbolizado por la imponente silueta de la Catedral Notre-Dame-du-Puy.
Dado el bajo desnivel acumulado de 271 m, el recorrido es técnicamente fácil y accesible para todos. La principal precaución es el paso por algunas zonas urbanizadas y el asfalto que puede calentarse en días soleados. El descenso final hacia el centro histórico de Grasse requiere un pequeño esfuerzo en las rodillas debido al pavimento empedrado.
Aproveche su paso por Opio para visitar el histórico molino de aceite de oliva antes de la salida. Al llegar, no olvide sellar su credencial en la Oficina de Turismo de Grasse o en la catedral. Para un descanso refrescante, la fuente de la Place aux Aires es ideal antes de adentrarse en el laberinto de calles medievales.