Esta etapa inaugural de la Vía Aurelia comienza en Menton, la ciudad de los limones, con un recorrido de 18.7 km entre el mar y las cumbres. Este exigente trazado cuenta con 985m de desnivel positivo y 668m de negativo, serpenteando por los balcones de la Riviera entre pinos de Alepo y matorrales mediterráneos. Al dejar las orillas del Mediterráneo, atravesará pueblos colgados espectaculares como Roquebrune-Cap-Martin, donde el castillo medieval vigila a los peregrinos desde hace siglos. El ascenso hacia el Plateau de la Justice ofrece una dimensión espiritual intensa, dominando la inmensidad azul antes del descenso hacia la ciudadela de Villefranche-sur-Mer. El ritmo de esta jornada, de unas 6 horas, impone humildad ante el relieve escarpado de los Alpes Marítimos.
Los 985m de desnivel positivo se concentran en senderos de cornisa a veces técnicos y rocosos. El esfuerzo es constante desde la salida de Menton, con subidas empinadas que castigan las rodillas, especialmente bajo un sol intenso y sin zonas de sombra prolongadas. El paso por las crestas requiere buena condición física y una gestión rigurosa de la hidratación.
No olvide sellar su credencial en la Oficina de Turismo de Menton antes de salir. Lleve al menos 2 litros de agua, ya que los puntos de abastecimiento son escasos entre Roquebrune y Villefranche. Para una pausa meditativa, deténgase en la iglesia de Sainte-Marguerite en Roquebrune, un lugar cargado de historia para los caminantes del sur.