Este tramo inicial de 21,3 km en la Vía Aurelia es una entrada espectacular al Camino, uniendo Menton con Niza tras unas 7 horas de caminata y un desnivel positivo de 995m y negativo de 849m. La ruta asciende por los balcones del Mediterráneo, atravesando los pintorescos pueblos de Roquebrune-Cap-Martin y La Turbie, donde el imponente Trofeo de Augusto recuerda el paso de los siglos. Entre pinos y garriga, el peregrino descubrirá pequeños oratorios y la herencia de la calzada romana antes de descender hacia el barrio histórico de Cimiez. Es una etapa de gran intensidad espiritual donde la inmensidad del mar acompaña cada paso, exigiendo un esfuerzo físico recompensado por vistas incomparables. Niza recibe al caminante con su rica tradición religiosa y su vibrante atmósfera provenzal.
El esfuerzo es notable, con casi 1000m de ascenso acumulado concentrado en las subidas a Roquebrune y La Turbie, frecuentemente bajo un sol intenso. Los descensos hacia Niza, que suman 849m, son exigentes para las rodillas debido a senderos pedregosos y tramos de asfalto. La señalización urbana al salir de Menton y entrar en Niza requiere atención constante para no perder la ruta del GR653A.
Asegúrese de llevar suficiente agua, ya que los puntos de hidratación son escasos entre La Turbie y la entrada a Niza. No olvide sellar su credencial en la Basílica de San Miguel en Menton o en el Monasterio de Cimiez al llegar. Una parada en los antiguos oratorios de Roquebrune ofrece un respiro espiritual ideal antes de continuar la subida.