Esta odisea de 33,0 km, estimada en unas 10 horas de marcha, constituye una de las etapas más espectaculares y exigentes de la Vía Aurelia. Tras abandonar el nido de águilas de Èze, se adentrará en las colinas de Niza por el Mont Gros, antes de cruzar el río Var para llegar a las alturas de Gattières y Saint-Jeannet. El recorrido presenta un perfil atlético con 1379 m de desnivel positivo y 1365 m de descenso, ofreciendo panoramas vertiginosos sobre el Mediterráneo y las cumbres del Mercantour. Entre callejuelas medievales y discretos oratorios, este camino hacia Vence, ciudad de las artes, invita a una profunda introspección frente a la grandeza de los Baous. El ambiente meridional, entre olivos centenarios y garriga aromática, acompaña al peregrino en esta travesía clave de la Costa Azul.
El esfuerzo es sostenido con casi 1400 m de desnivel, especialmente durante el ascenso hacia los Baous tras cruzar el Var. La distancia de 33 km requiere una excelente condición física y una gestión rigurosa de la hidratación, ya que la exposición al sol es importante en las crestas.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Vence, que alberga un mosaico de Marc Chagall. Llene sus botellas de agua en Gattières antes de iniciar el último tramo hacia Vence; los puntos de agua escasean en la meseta caliza.