Esta etapa de 31,5 km le invita a dejar el glamour de Cannes por la inmensidad salvaje del macizo del Esterel, un verdadero santuario de rocas rojas que se hunden en el azul del mar. Con 692 m de desnivel positivo y 704 m de negativo, este recorrido de unas 8,5 horas de marcha ofrece una dimensión contemplativa única en el corazón de la garriga y a través de los puertos de Théoulière y Mistral. Siguiendo las huellas de los antiguos peregrinos, pasará por Mandelieu-la-Napoule antes de adentrarse en una naturaleza preservada, puntuada por panoramas grandiosos sobre el Mediterráneo. El patrimonio religioso se revela al llegar con la basílica de Notre-Dame de la Victoire en Saint-Raphaël, marcando el final de una travesía espiritual entre el cielo, el mar y la tierra volcánica.
El esfuerzo es sostenido con 692 m de desnivel positivo, concentrado principalmente en las pistas escarpadas del macizo del Esterel. La exposición al sol es casi permanente sobre las rocas rojas que reflejan el calor, y el tramo de bosque carece de puntos de avituallamiento esenciales.
Asegúrese de abastecerse de agua en Mandelieu, ya que la travesía del Esterel es muy árida. No olvide sellar su credencial en la iglesia de Notre-Dame de l’Espérance en Cannes al salir o en la basílica de Saint-Raphaël al llegar.