Esta etapa de 21,2 km se aleja progresivamente del bullicio costero para adentrarse en el interior de Grasse, con un desnivel positivo de 664m y negativo de 678m. Saliendo de Cagnes-sur-Mer, el peregrino asciende hacia el pueblo colgado de La Gaude antes de cruzar los paisajes bucólicos de las riberas del río Loup. El camino serpentea entre olivares centenarios y bosques de encinas pasando por Saint-Jeannet y Roquefort-les-Pins, ofreciendo vistas espectaculares de los 'Baous'. El patrimonio religioso, como la Capilla de Nuestra Señora de la Protección, invita a la contemplación antes de llegar a la serenidad de Opio. Es un recorrido de unas 6 horas donde los aromas de la garriga anuncian la Provenza calcárea.
La dificultad moderada reside en la constante alternancia de subidas y bajadas, con 664m de desnivel positivo que exigen esfuerzo a las rodillas en senderos pedregosos. Algunos tramos entre La Gaude y Roquefort-les-Pins carecen de sombra, lo que puede resultar agotador en pleno verano.
Asegúrese de llenar sus botellas de agua en Saint-Jeannet, ya que los puntos de suministro son escasos hasta el final. No olvide sellar su credencial en la iglesia de Saint-Trophime de Sauret o en el ayuntamiento de Roquefort-les-Pins.