Esta etapa de 26,5 km sale de la ciudad vidriera de Biot para realizar un recorrido equilibrado entre la costa azul y colinas con aroma a pino, en unas 7 horas y media de marcha. Con 408m de desnivel positivo y 527m de negativo, el peregrino serpentea por los parques naturales de La Brague y la Croix des Gardes, con vistas impresionantes a las islas de Lérins. En el camino, los oratorios y el paso por el viejo Cannes recuerdan la dimensión histórica de esta vía que antaño unía la Provenza con Italia. Entre la viveza del borde del mar y el silencio de los senderos de garriga, este recorrido invita a una meditación activa antes de llegar al pie del macizo del Esterel en Mandelieu. El paso por la capilla Notre-Dame d'Espérance en la cima del Suquet marca un punto espiritual e histórico del trayecto.
El esfuerzo moderado se concentra principalmente en la subida hacia la Croix des Gardes (unos 160m de ascenso continuo) y el cansancio acumulado por los 26,5 km de distancia. Los tramos urbanos en Cannes pueden resultar agotadores con calor intenso debido a la reverberación del asfalto. Preste atención a los cruces frecuentes en zonas periurbanas donde las marcas del GR pueden estar ocultas por el mobiliario urbano.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de la Inmaculada Concepción en Cannes o en la oficina de turismo de Mandelieu. Se recomienda una pausa contemplativa en la colina del Suquet para admirar el mar antes del último tramo. Lleve agua suficiente, ya que los puntos de agua naturales son escasos entre Biot y Cannes.