Esta etapa de 25,2 km, con unas 6 horas y media de caminata, une la tradición artesanal de Biot con la elegancia costera de Cannes. El recorrido presenta un desnivel positivo de 408 m y un descenso de 523 m, alternando senderos sombreados por el parque de la Valmasque con tramos urbanos llenos de historia. A medida que avanza hacia el mar por Vallauris, el peregrino se encuentra con vestigios de la antigua Vía Aurelia y oratorios dedicados a la protección de los viajeros. La vista de las islas de Lérins al fondo recuerda la importancia monástica de la región desde los primeros siglos del cristianismo. Finalmente, la llegada a Cannes ofrece un contraste vibrante entre la espiritualidad del camino y la efervescencia del puerto mediterráneo.
El esfuerzo es moderado con 408 m de ascenso, aunque el descenso de 523 m hacia el nivel del mar puede ser cansado para las articulaciones. Algunos tramos en los alrededores de Sophia Antipolis pueden ser confusos sin una guía clara. La parte final hacia Cannes es mayoritariamente sobre asfalto, lo que aumenta la sensación de calor en verano.
Asegúrate de llevar agua suficiente desde Biot, ya que el paso por el parque natural de la Valmasque no tiene fuentes. Aprovecha para sellar la credencial en la iglesia de Sainte-Anne en Vallauris. Al llegar a Cannes, una visita en barco a la Abadía de Lérins es muy recomendable para conectar con la historia monástica local.