Este extenso recorrido de 65,8 km, que requiere unas 18 horas de marcha repartidas en tres días, le llevará desde la Riviera Francesa hasta las tierras ocres del macizo del Estérel. El trayecto presenta un desnivel positivo de 1236m y negativo de 1432m, serpenteando entre las orillas del río Loup, las colinas de Mougins y el macizo volcánico. En el camino, la espiritualidad se encuentra en la discreta capilla de Notre-Dame-de-Vie antes de llegar a la majestuosa catedral de Saint-Léonce en Fréjus, antiguo puerto romano estratégico. Atravesará paisajes contrastados, alternando entre zonas urbanizadas del litoral y el silencio contemplativo de los bosques de alcornoques y pinos. Es un itinerario donde el peregrino reconecta con la historia antigua de la Vía Aurelia, pisando un suelo cargado de siglos de paso.
El esfuerzo es notable con 1236m de ascenso, especialmente durante el cruce del macizo del Estérel, donde los tramos pedregosos y la falta de sombra pueden resultar agotadores. La longitud total exige una gestión rigurosa de la resistencia durante tres días consecutivos, con zonas aisladas sin suministros entre los pueblos.
Asegúrese de llevar una reserva de agua importante (mínimo 3 litros) para el cruce del Estérel, ya que los puntos de agua son casi inexistentes en este tramo salvaje. No olvide sellar su credencial en la catedral de Fréjus o en la oficina de turismo para marcar este hito importante hacia Arlés.