Este recorrido de 57,2 km, dividido en tres jornadas, une el azul profundo de Villefranche-sur-Mer con la elegancia de Valbonne, acumulando un exigente desnivel positivo de 2025m y negativo de 2110m. El peregrino asciende desde la costa hacia las colinas de Niza, atravesando el emblemático pueblo de Saint-Paul-de-Vence y descendiendo hacia los valles de La Colle-sur-Loup. El paisaje alterna entre el matorral mediterráneo, olivares centenarios y bosques frescos, ofreciendo un marco ideal para la introspección espiritual. A lo largo del camino, oratorios antiguos y pequeñas iglesias románicas marcan el paso histórico de la Vía Aurelia hacia los Pirineos. El tiempo estimado de marcha es de 16 horas, prometiendo una experiencia física y contemplativa inolvidable.
Los 2025m de desnivel positivo acumulado representan un desafío físico importante, con subidas constantes que requieren buena preparación. La exposición al sol en las zonas de garriga y el terreno pedregoso exigen precaución, especialmente en los descensos prolongados que suman un total de 2110m de desnivel negativo.
Es esencial llevar suficiente agua entre Niza y Saint-Paul, ya que las fuentes son escasas en las zonas elevadas. Aprovecha para sellar tu credencial en la catedral de Niza y disfruta del ambiente monástico en la abadía cisterciense de Valbonne al finalizar tu etapa.