Esta magistral travesía de 58,2 km le llevará desde la bahía de Villefranche-sur-Mer hasta las alturas artísticas de Mougins en tres intensas jornadas de marcha. Con un desnivel positivo de 2042 m y negativo de 2112 m, el peregrino se eleva sobre Niza por el Mont Boron antes de descender hacia el paseo de los Ingleses y subir de nuevo hacia las colinas de Cannes. Entre discretos oratorios en la garriga y vistas panorámicas del Mediterráneo, atravesará Saint-Paul-de-Vence, una joya medieval donde flota el espíritu de los constructores de catedrales. Este tramo de la Vía Aurelia propone una meditación entre el bullicio de la Costa Azul y el silencio de los bosques de encinas, con unas 16 horas de marcha efectiva.
El recorrido está clasificado como difícil debido a un desnivel acumulado superior a los 2000 m, especialmente durante los empinados ascensos a los pueblos colgados. La alternancia entre el asfalto urbano en Niza y los senderos rocosos de las colinas exige mucho a las articulaciones y a la resistencia muscular.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Sainte-Réparate de Niza a su paso. Lleve una reserva de agua importante para atravesar las zonas boscosas entre La Colle-sur-Loup y Mougins, donde escasean los puntos de avituallamiento. Se recomienda encarecidamente una parada espiritual en la capilla de Notre-Dame-de-Vie en Mougins al final del camino.