Este recorrido de 99,2 km por el corazón salvaje del Var le lleva desde el azul mediterráneo de Saint-Raphaël hasta las tierras místicas de Bras en unas 25 horas de marcha. Al alejarse del litoral, se enfrentará a un desnivel positivo de 1815m y negativo de 1512m, serpenteando entre macizos forestales y los famosos viñedos de Côtes de Provence. El itinerario atraviesa el pueblo de Roquebrune-sur-Argens y la abadía de Le Thoronet, una joya cisterciense donde el silencio invita a una profunda introspección espiritual. Entre colinas rocosas y sombras de alcornoques, cada paso por esta antigua calzada romana le acerca a la Provenza interior, lejos del bullicio costero. Es un viaje sensorial donde los aromas a tomillo y romero acompañan al peregrino hacia las reliquias de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume.
Con 1815 m de desnivel positivo acumulado, este tramo es físicamente exigente y requiere una excelente resistencia durante tres días consecutivos. El calor puede ser agobiante en las zonas de garriga expuestas entre Roquebrune y Le Thoronet, y algunos senderos forestales presentan terrenos inestables y pedregosos. El abastecimiento es escaso, lo que impone una gestión rigurosa de las reservas de agua y comida.
Asegúrese de detenerse en la Abadía de Le Thoronet para sellar su credencial y disfrutar de la acústica única de la iglesia. Lleve al menos 3 litros de agua al día, ya que los puntos de agua escasean en las mesetas calizas del interior del Var. Para una experiencia auténtica, intente alojarse en albergues municipales o en casas particulares en Lorgues para dividir la distancia.