Esta travesía monumental de 81,6 km en tres jornadas desde la ciudad artística de Saint-Paul-de-Vence le llevará hasta los pies del majestuoso Peñón de Roquebrune. Con 1688m de desnivel positivo y 1920m de bajada, este itinerario exigente cruza el macizo del Estérel y las estribaciones de los Maures, pasando por Mandelieu-la-Napoule y las orillas del Argens. El peregrino camina unas 22 horas entre pinos marítimos, rocas volcánicas rojas y antiguos oratorios, viviendo una inmersión espiritual donde el azul del mar da paso al silencio de las tierras provenzales. La llegada a Roquebrune-sur-Argens, con su iglesia de San Pedro y San Pablo, representa un hito fundamental en esta Vía Aurelia.
Los 1688m de subida acumulada a través de los macizos escarpados del Estérel representan un desafío físico importante, especialmente con el calor. Los descensos técnicos (1920m de bajada) por senderos pedregosos e inestables castigan las articulaciones, y algunas zonas de cresta carecen totalmente de sombra y puntos de agua.
Es imperativo planificar las pernoctaciones en Mandelieu y el Estérel, ya que las opciones son limitadas; no olvide sellar su credencial en la oficina de turismo de Roquebrune. Lleve una reserva de agua de al menos 3 litros para cruzar el macizo volcánico, donde las fuentes naturales no existen.