Esta magistral travesía de 83,6 km, que requiere unas 22 horas de caminata repartidas en tres días, le sumerge en el corazón de la Provenza salvaje entre el Esterel y la Dracénie. Partiendo de Pégomas, el camino asciende con un desnivel positivo total de 1297 m y negativo de 1132 m, ofreciendo una inmersión espiritual entre macizos de pinos y viñedos de renombre. Atravesará lugares cargados de historia como la ermita de Saint-Cassien y las serenas orillas del Argens, pasando por encantadores pueblos como Bagnols-en-Forêt y Taradeau. La llegada a Lorgues, con su colegiata de Saint-Martin y sus calles medievales, corona este itinerario bajo el signo de la contemplación y del patrimonio jacobeo provenzal. El murmullo del viento en los alcornoques acompaña al peregrino en esta búsqueda de serenidad entre paisajes de garriga y rocas rojas.
El nivel está calificado como difícil debido a la longitud acumulada y a los 1297 m de desnivel positivo que ponen a prueba la resistencia durante tres días. Los tramos rocosos en el macizo del Esterel pueden ser técnicos y la exposición al sol es importante, especialmente en las pistas forestales del Argens.
Prevea una reserva de agua considerable entre Bagnols-en-Forêt y Taradeau, ya que los puntos de avituallamiento son escasos. No olvide sellar su credencial en la oficina de turismo de Lorgues y visitar la abadía de Thoronet, situada cerca para una extensión espiritual.