Esta odisea espiritual de 93,5 km le llevará desde la cuenca de Grasse hasta el corazón sagrado de la orden cisterciense, con unas 24 horas de marcha repartidas en tres días. Saliendo de Pégomas, cruzará los macizos de Estérel y Maures, alternando entre bosques de alcornoques y la fragante garriga del Var. El itinerario atraviesa varios ríos como el Argens y ciudades con carácter como Lorgues, ricas en oratorios y capillas medievales. Con 1465 m de desnivel positivo y 1296 m de negativo, se invita al peregrino a una profunda meditación ante la inmensidad de los paisajes provenzales. La llegada a la abadía de Le Thoronet, 'maravilla del mundo' por su pureza arquitectónica, marca un hito espiritual inolvidable en la Vía Aurelia.
El principal desafío reside en la acumulación de fatiga a lo largo de los 93,5 km y el desnivel acumulado de 1465 m, especialmente durante las subidas pronunciadas por los macizos forestales. La gestión del agua es crucial, ya que algunos tramos de garriga están muy expuestos al sol y alejados de puntos de suministro. Los senderos pedregosos de Maures pueden ser resbaladizos tanto en seco como con lluvia.
Planifique una parada en Lorgues para sellar su credencial en la oficina de turismo o en una de las colegiatas. La abadía de Le Thoronet ofrece a veces alojamiento específico para peregrinos (reservar con antelación) para una inmersión total en el silencio cisterciense. Es indispensable una reserva de 2 a 3 litros de agua para los cruces forestales entre Bagnols-en-Forêt y Le Muy.