Este recorrido de 58.0 km dividido en tres jornadas parte de la vibrante Niza para adentrarse en la serenidad de los paisajes provenzales hasta Mouans-Sartoux. El peregrino deberá afrontar un desnivel acumulado de 2032m de subida y 2059m de bajada, atravesando valles boscosos y crestas con vistas panorámicas al mar. El itinerario está jalonado de tesoros del patrimonio religioso, como antiguas capillas rurales y restos de la calzada romana, reflejando la milenaria tradición de la Vía Aurelia. Con unas 15 horas de marcha estimada, el camino invita a la introspección entre campos de olivos y pueblos de piedra. La etapa culmina en el entorno artístico y tranquilo de Mouans-Sartoux, un refugio perfecto para el descanso del alma.
Los 2032m de desnivel positivo representan un desafío físico considerable, especialmente en las subidas continuas bajo el sol mediterráneo. La gestión del agua es crucial, ya que hay tramos largos entre pueblos sin puntos de avituallamiento inmediatos.
Se recomienda sellar la credencial en las parroquias de los pueblos intermedios como Biot o Valbonne. Lleve calzado con buen agarre para las zonas de piedra suelta y aproveche las fuentes públicas instaladas en las plazas de los pueblos antiguos.