Esta magistral travesía de 53,7 km, repartida en tres días de marcha, le llevará desde las alturas artísticas de Mougins hasta los pies de la majestuosa roca roja de Roquebrune-sur-Argens. Con 902 m de desnivel positivo y 1.154 m de descenso, el camino serpentea por los macizos de Estérel y Maures, ofreciendo impresionantes vistas del Mediterráneo antes de adentrarse en la fragante garriga. Por el camino, el peregrino descubrirá joyas del patrimonio como la capilla castral de Mougins o los antiguos restos romanos a lo largo del río Argens, verdaderos testimonios de mil años de fe. El paso por los pueblos de Mandelieu-la-Napoule y Les Adrets-de-l'Estérel invita a la introspección silenciosa en el corazón de los bosques de alcornoques. Esta etapa, físicamente exigente, es una verdadera transición espiritual entre la efervescente Riviera y la Provenza salvaje y serena.
El principal reto consiste en gestionar el esfuerzo a lo largo de los 53,7 km, especialmente durante la travesía del Estérel, donde la exposición al sol es máxima. Los 902 m de desnivel positivo incluyen subidas pronunciadas por senderos pedregosos que pueden resultar agotadores para las articulaciones, sobre todo durante los 1.154 m de descenso acumulado.
Asegúrese de llevar una reserva de agua suficiente antes de salir de Mandelieu, ya que los puntos de suministro son escasos en el macizo de Estérel. Para sellar su credencial, no deje de pasar por el ayuntamiento o la iglesia de Roquebrune-sur-Argens, un lugar cargado de historia medieval.