Este majestuoso recorrido de 52,9 km le llevará desde el elegante pueblo de Mougins hasta la antigua ciudad romana de Fréjus, con unas 14 horas de marcha repartidas en tres días. Tras dejar atrás las colinas de Cannes, el camino se adentra en los macizos salvajes del Siagne y el Estérel, donde el rojo de las rocas volcánicas contrasta con el azul del Mediterráneo. El itinerario está jalonado de vestigios históricos como antiguos acueductos y capillas provenzales escondidas entre la garriga. El peregrino experimenta una profunda desconexión espiritual al cruzar vados y crestas antes de llegar a la solemnidad de la catedral de Saint-Léonce. Es una etapa de transición espectacular que combina bosques densos con la luz radiante de la costa del Var.
Con 899m de desnivel positivo y 1153m de descenso, esta etapa es difícil debido a los largos tramos sin servicios en el macizo del Estérel. Las subidas suelen ser empinadas y pedregosas, lo que exige una buena resistencia y especial cuidado con la exposición solar. La gestión del esfuerzo durante los tres días es vital para llegar con éxito a Fréjus.
Lleve reservas suficientes de agua (mínimo 2L diarios), ya que las fuentes escasean en el macizo. No olvide sellar su credencial en la Oficina de Turismo de Mougins al salir y en la catedral de Fréjus al llegar. Durante el verano, se recomienda empezar a caminar al amanecer para evitar las horas de mayor calor en las zonas abiertas.