Esta travesía épica de 64,4 km dividida en tres jornadas le llevará desde el lujo de Mónaco hasta la serenidad de Valbonne, con un desnivel positivo de 2213m y 2623m de descenso. Al alejarse del litoral, pasará por La Turbie y su Trophée d'Auguste antes de rodear Niza por las colinas que dominan el valle del Loup y el pueblo de Biot. El camino atraviesa paisajes de garriga, bosques de pinos y antiguos puentes de piedra, siguiendo los pasos de los peregrinos medievales que buscaban Arles. Es un tramo de gran intensidad espiritual donde la belleza del patrimonio religioso provenzal compensa el esfuerzo físico ante la inmensidad del mar.
La dificultad es elevada debido al importante desnivel acumulado, especialmente en la subida inicial desde Mónaco y los constantes subeybaja tras pasar Niza. Los 2623m de descenso requieren buen calzado para proteger las rodillas en terrenos pedregosos y expuestos al sol. Es fundamental gestionar bien el agua, ya que aunque hay pueblos, la distancia entre ellos en las zonas boscosas puede ser larga.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de Sainte-Dévote en Mónaco o en la Abadía de Valbonne al finalizar. Una parada en el santuario de Laghet es esencial para conectar con la historia jacobea de la región. En verano, se aconseja empezar a caminar al amanecer para evitar las altas temperaturas en las zonas de cresta sin sombra.