Esta magistral travesía de 71,3 km, realizada en tres días de marcha intensa, une el Principado de Mónaco con la ciudad de los perfumes, Grasse, con un desnivel positivo de 2268m y negativo de 2828m. El peregrino se eleva sobre la Riviera por los balcones de la Costa Azul, atravesando lugares históricos como La Turbie y su Trofeo de Augusto, antes de descender hacia las callejuelas medievales de Vence. Caminando entre el mar y la montaña, se encuentran antiguas capillas románicas y oratorios dedicados a Santiago que puntúan la garriga y los pinares. Este tramo ofrece una profunda dimensión espiritual, donde el esplendor del litoral deja paso a la contemplación silenciosa de los Prealpes, para una llegada solemne ante la catedral de Notre-Dame-du-Puy en Grasse.
El esfuerzo es exigente con 2268m de desnivel positivo, especialmente durante la subida inicial hacia La Turbie y el cruce de los relieves escarpados del interior. Los descensos técnicos (2828m de negativo) castigan fuertemente las rodillas, sobre todo en los senderos pedregosos. La exposición al sol es alta en las crestas y los puntos de avituallamiento escasean una vez se abandona la costa.
Planifique paradas en La Turbie y Vence para equilibrar la distancia; no olvide sellar su credencial en la catedral de Vence. Hay muchos puntos de agua en los pueblos colgados, pero lleve al menos 2 litros en verano. En Grasse, visite el centro histórico para descubrir los restos del antiguo obispado vinculado a la peregrinación.