Esta travesía de 71.7 km repartida en tres días le sumerge en el corazón de la Provenza auténtica, uniendo Meyreuil con el pie de los Alpilles con un desnivel positivo de 533m y 787m de descenso. El camino deja atrás las panorámicas de la Sainte-Victoire para atravesar las llanuras agrícolas de Arbois antes de adentrarse en los paisajes minerales y los olivos plateados de Maussane-les-Alpilles. En el trayecto, descubrirá tesoros del patrimonio jacobeo como la Abadía de Silvacane y antiguos oratorios que jalonan el paso por el Valle del Durance. Esta sección ofrece una transición espiritual única entre las tierras de Aix y el parque natural de los Alpilles, donde el canto de las cigarras acompaña la búsqueda interior del peregrino. La caminata termina de forma sublime en los valles calizos, disfrutando de la luz dorada típica del sur de Francia.
El esfuerzo se define por la distancia total (71.7 km) más que por la tecnicidad, aunque los 533m de subida bajo el sol provenzal pueden ser agotadores. Las zonas de garriga ofrecen poca sombra y algunos tramos en la meseta de Arbois están expuestos a vientos fuertes (Mistral). Los puntos de abastecimiento están distanciados, lo que exige una gestión rigurosa del agua entre los pueblos.
Planifique paradas en Eguilles y Lambesc para equilibrar sus jornadas y sellar su credencial en las iglesias locales. No se pierda el desvío a la Abadía de Silvacane para un momento de recogimiento, y rellene sus botellas en cada pueblo. Al llegar a Maussane, una degustación de aceite de oliva local es la recompensa tradicional para el peregrino.