Este tramo inicial de 50,9 km por la Vía Aurelia le llevará desde las orillas de Menton hasta las murallas de Vence, completando unas 15 horas de marcha en tres jornadas. Con un desnivel positivo de 2333 m y 2017 m de descenso, el camino es una verdadera ascensión espiritual entre el mar y las montañas, cruzando pueblos colgados como Roquebrune-Cap-Martin y La Turbie. Descubrirá un patrimonio religioso excepcional, con oratorios antiguos y capillas románicas que han acogido a caminantes durante siglos. El paisaje alterna entre el azul profundo del Mediterráneo y la sobriedad de la roca caliza característica de la Provenza, culminando en la atmósfera artística de Vence.
El relieve es exigente debido a los 2333 m de desnivel positivo acumulado, con senderos pedregosos que requieren atención, especialmente en las subidas hacia los pueblos altos. La exposición al sol es constante en las crestas y hay tramos largos sin puntos de agua entre las localidades principales. La distancia de 50,9 km requiere una buena condición física para afrontar los descensos técnicos que pueden cargar las rodillas.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de Saint-Michel de Menton al comenzar y en la catedral de Vence al llegar. Lleve al menos 2 litros de agua, ya que las fuentes naturales son escasas en las zonas altas calizas durante el verano. Una parada en La Turbie es esencial para admirar las huellas de la antigua calzada romana que sigue el camino.