Este imponente recorrido de 75,9 km marca el inicio de su peregrinación por la Vía Aurelia, desde la ciudad fronteriza de Menton hasta el pueblo monástico de Valbonne, completándose en tres jornadas de marcha. Con un desnivel acumulado de 3013 m de subida y 2775 m de bajada, el camino se aleja del mar para conquistar las estribaciones de los Alpes Marítimos, pasando por lugares emblemáticos como el Trofeo de Augusto en La Turbie. Atravesará pueblos colgados y paisajes de caliza donde la herencia de Santiago se manifiesta en pequeñas ermitas y en la imponente abadía de Valbonne. Entre el azul infinito de la Costa Azul y el aroma de los bosques del interior, esta etapa ofrece una inmersión espiritual única bajo la luz provenzal. Es una travesía exigente que invita a la reflexión profunda mientras se superan los desafiantes relieves del sur de Francia.
El esfuerzo es considerable con más de 3000 m de desnivel positivo, destacando la subida inicial desde Menton que es muy pronunciada. Los senderos suelen ser pedregosos y técnicos, lo que exige una buena condición física para afrontar tres días intensos de marcha. La exposición al sol es alta en las crestas y las fuentes de agua escasean entre los núcleos urbanos.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de San Miguel en Menton y en la abadía de Valbonne al finalizar. Lleve al menos 3 litros de agua para los tramos de montaña y comience a caminar al amanecer para evitar el calor en las subidas. Una parada espiritual en el santuario de Laghet es muy aconsejable para los peregrinos que buscan recogimiento.