Este majestuoso recorrido de 68.4 km marca la entrada solemne en la Vía Aurelia, uniendo las orillas de Menton con las colinas de Opio en tres etapas llenas de carácter. Con 2797m de desnivel positivo y 2638m de negativo, este tramo de unas 18 horas de marcha sobrevuela el Mediterráneo, atravesando joyas como Mónaco, Èze y el imponente Trofeo de los Alpes en La Turbie. El camino serpentea entre la verticalidad de los Prealpes d'Azur y olivares ancestrales, pasando por Niza y la abadía de Saint-Pons, testimonios de siglos de fervor espiritual. Entre senderos de balcón y descensos hacia el río Var, el peregrino se sumerge en un paisaje donde el salitre marino se mezcla con los aromas de la garriga provenzal.
El esfuerzo es constante con casi 2800m de desnivel acumulado, especialmente durante el ascenso a La Turbie y la travesía del Mont Boron. El calor puede ser sofocante en las vertientes sur expuestas, y algunos tramos empedrados o rocosos exigen mucho a las articulaciones en climas húmedos.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de Sainte-Dévote en Mónaco o en la catedral de Niza. Lleve una reserva de agua importante, ya que los puntos de suministro escasean entre los núcleos urbanos elevados. Una parada espiritual en el monasterio de Cimiez es muy recomendable por su paz absoluta.