Este tramo inaugural de 79,3 km en la Vía Aurelia es una entrada magistral al Camino de Santiago, uniendo Menton con Mouans-Sartoux mediante 3.027m de desnivel positivo y 2.913m de negativo. Durante tres días de marcha, el peregrino asciende hacia los pueblos colgados de Roquebrune y La Turbie, donde el Trofeo de los Alpes domina el horizonte desde hace milenios. El sendero atraviesa macizos calizos, bosques de pinos y el místico santuario de Laghet, un punto esencial de devoción en el sur de Francia. A medida que el camino se aleja de la Costa Azul, la espiritualidad se intensifica entre olivares y matorrales perfumados. Es una etapa exigente pero sublime que conecta la herencia romana con la paz de los valles provenzales.
El esfuerzo es exigente con más de 3.000m de desnivel acumulado en tres días, incluyendo subidas pronunciadas por senderos pedregosos y técnicos. El calor puede ser un factor determinante en las vertientes expuestas al sol, y los puntos de agua son limitados en las zonas de crestas. Se requiere una buena condición física para afrontar los constantes cambios de ritmo entre subidas y bajadas técnicas.
No olvide sellar su credencial en el Santuario de Notre-Dame de Laghet, un refugio tradicional para los peregrinos de Compostela. Lleve al menos 3 litros de agua diarios y comience la jornada al amanecer para evitar las horas de mayor insolación. Al llegar a Mouans-Sartoux, el centro histórico y sus jardines ofrecen un ambiente inmejorable para descansar tras el esfuerzo.