Este recorrido de 90,1 km por el corazón de la Provenza lleva a los peregrinos desde la abadía cisterciense de Le Thoronet hasta los alrededores de Meyreuil en tres exigentes jornadas. Con un desnivel positivo de 1953m y negativo de 1868m, el camino serpentea entre los viñedos de la denominación Côtes de Provence, las colinas del Argens y los macizos calizos. Al pasar por etapas clave como Carcès y Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, descubrirá un patrimonio religioso excepcional, destacando la basílica que guarda las reliquias de María Magdalena. Este tramo, que requiere de 23 a 25 horas de marcha, ofrece una profunda inmersión espiritual entre el silencio de los olivos y el horizonte azulado de la Sainte-Baume. Es un verdadero reto físico donde cada colina ofrece un nuevo panorama del interior del Var antes de entrar en tierras de Aix.
El esfuerzo es constante con casi 2000m de desnivel acumulado, lo que implica etapas largas (30km/día de media). La principal dificultad reside en la exposición solar en las mesetas calizas y la falta de puntos de agua entre los pueblos. Los descensos pedregosos en el macizo de la Sainte-Baume suelen ser exigentes para las articulaciones.
No olvide sellar su credencial en la Basílica de Saint-Maximin, un lugar clave de la cristiandad. Lleve al menos 3 litros de agua al día en verano y comience a caminar al alba para superar los desniveles antes de las horas de calor. Se recomienda una parada espiritual en la hospedería de la Sainte-Baume si opta por la variante de la gruta.