Esta travesía de 99,2 km por el corazón del Var salvaje requiere unas 25 horas de marcha repartidas en tres días de pura contemplación. Desde la ciudad medieval de Grasse, capital del perfume, se adentrará en el interior de la Provenza superando un desnivel positivo de 1601 m y negativo de 1512 m. El itinerario atraviesa lugares emblemáticos como el pueblo colgado de Callian, el lago de Saint-Cassien y los vastos bosques de la Dracénie antes de llegar a la joya cisterciense de la Abadía de Le Thoronet. Entre antiguos oratorios perdidos en la garriga y pinares fragantes, este tramo de la Vía Aurelia ofrece una profunda inmersión espiritual al sonido de las cigarras. Es un verdadero retorno a las raíces para el peregrino, lejos del bullicio costero, siguiendo las huellas de los antiguos caminantes romanos y medievales.
Con 1601 m de desnivel positivo, esta etapa está clasificada como difícil debido a su longitud y al terreno accidentado de la Provenza oriental. Las subidas a los pueblos colgados y el cruce de zonas forestales aisladas requieren una resistencia excelente, especialmente bajo el calor del verano. El suministro es limitado entre Callian y Lorgues, por lo que la autonomía de agua es vital.
Planifique una parada espiritual en la Abadía de Le Thoronet para sellar su credencial en un lugar de absoluta sencillez. Recuerde llenar sus reservas de agua en Fayence o Seillans, ya que las fuentes son escasas en las mesetas calizas. Para el alojamiento, reserve con antelación en los albergues o casas rurales de la zona de Dracénie.