Este gran recorrido de 50,5 km, realizado en tres días de marcha, representa una inmersión espectacular entre la dureza calcárea de los Alpes Marítimos y la suavidad del interior de Grasse. Al abandonar el pueblo colgado de Èze, superará un desnivel positivo total de 1843m y negativo de 1987m, atravesando lugares emblemáticos como el observatorio del Mont Gros o las terrazas de La Trinité. El sendero serpentea entre garrigas fragantes y olivares centenarios, pasando por el centro histórico de Niza y las colinas de Saint-Pancrace antes de llegar al pueblo de Opio. El espíritu de Santiago se manifiesta aquí a través de oratorios discretos y capillas provenzales que puntúan este exigente itinerario. Es una travesía espiritual intensa donde las vistas del Mediterráneo ofrecen una recompensa constante al esfuerzo del peregrino.
El esfuerzo es constante con más de 1800m de desnivel positivo, incluyendo subidas pronunciadas por senderos rocosos y a veces resbaladizos. La longitud total requiere una excelente gestión de la resistencia, especialmente porque algunos tramos de cresta están muy expuestos al sol mediterráneo. El paso urbano por Niza exige mayor vigilancia para seguir las señales entre el tráfico.
Asegúrese de llevar importantes reservas de agua antes de salir de Èze y Niza, ya que los puntos de suministro son escasos en las crestas. No olvide sellar su credencial en la iglesia Notre-Dame-de-l'Assomption de Èze y en la catedral de Niza. Para una pausa contemplativa, el olivar milenario de Opio es el lugar ideal para terminar este tramo con total serenidad.