Esta travesía monumental de 61,4 km repartidos en tres días le llevará desde el balcón de Èze hasta las puertas de la región de Grasse, requiriendo unas 16 a 18 horas de marcha. Con 2074m de desnivel positivo y 2262m de descenso, este itinerario excepcional cruza las crestas del interior, pasando por el Fort de la Drète y descendiendo hacia Vence, la ciudad medieval de San Lamberto. El camino transcurre entre matorrales fragantes y bosques de pinos, uniendo joyas como Saint-Paul-de-Vence y las orillas del río Loup antes de llegar a Mouans-Sartoux. Entre el cielo y el mar, el peregrino camina tras las huellas milenarias de romanos y devotos, impulsado por una espiritualidad anclada en capillas románicas y oratorios aislados. Es un viaje interior poderoso, marcado por la sombra de olivos centenarios y el reflejo del Mediterráneo a lo lejos.
El esfuerzo es sostenido con un desnivel positivo acumulado de más de 2000m sobre terrenos a menudo pedregosos y técnicos. Los descensos hacia Vence y el paso por los encajonamientos del río Loup exigen mucho a las articulaciones, especialmente con mochila cargada. La exposición al sol es casi constante en las crestas calizas, lo que hace que la gestión del agua sea crítica entre puntos de suministro.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Vence, una de las más pequeñas de Francia. Planifique una parada contemplativa en la Chapelle du Rosaire (Matisse) en Vence. Es imperativo llenar sus cantimploras en La Trinité o Falicon antes de enfrentarse a las secciones de crestas aisladas.