Esta travesía final de 66,1 km constituye la apoteosis de la Vía Aurelia, llevándolo desde las colinas de Coudoux hasta la majestuosa ciudad de Arlés en unas 17 horas de marcha repartidas en tres días. Con un desnivel positivo modesto de 357m frente a 546m de descenso, el camino serpentea por los paisajes emblemáticos de la Provenza, cruzando canales y bordeando las estribaciones de los Alpilles antes de abrirse a la llanura de la Crau. Atravesará pueblos auténticos como Lançon-Provence o Saint-Martin-de-Crau, donde el patrimonio medieval y los discretos oratorios recuerdan el paso milenario de los peregrinos. La llegada a Arlés por los Alyscamps ofrece una dimensión espiritual profunda, marcando el encuentro histórico con la Vía Tolosana (GR653) hacia los Pirineos. El aire se impregna del aroma del tomillo y la garriga, anunciando el fin de una aventura por la Costa Azul y el comienzo de un nuevo capítulo jacobeo.
Aunque el desnivel es bajo (357m), la dificultad reside en la longitud de las etapas y la exposición casi constante al sol en los caminos de la Crau. Los tramos asfaltados entre Lançon-Provence y Saint-Martin-de-Crau pueden ser agotadores para las articulaciones en una distancia tan larga.
Lleve importantes reservas de agua ya que los puntos de suministro son escasos al cruzar la llanura de la Crau. No olvide sellar su credencial en la iglesia de Saint-Trophime al llegar a Arlés para marcar oficialmente el final de la Vía Aurelia.