Esta encantadora travesía de 89,0 km, realizada en tres días, le sumerge en el esplendor y la serenidad de la Riviera Francesa, con un desnivel positivo de 2606m y negativo de 2837m. Partiendo de Cap-d'Ail, el camino bordea el Mediterráneo antes de subir hacia La Turbie y su Trofeo de Augusto, recorriendo crestas con vistas panorámicas sobre Niza y el mar. Al atravesar joyas como Villefranche-sur-Mer y Antibes, descubrirá oratorios centenarios y capillas marítimas, verdaderos refugios espirituales para el peregrino. Este itinerario requiere unas 23 horas de marcha efectiva a través de la garriga fragante y los bosques de pinos costeros, llegando hasta las rocas rojas del Esterel en Théoule-sur-Mer. La peregrinación adquiere aquí una dimensión contemplativa, entre el azul infinito y la historia romana omnipresente en esta antigua Vía Aurelia.
Con 2606m de desnivel positivo, esta ruta se clasifica como difícil debido a las empinadas subidas por los balcones de la Costa Azul y la longitud de las etapas diarias. Los descensos técnicos hacia Niza y el cruce urbano de Cannes requieren una mayor vigilancia para las articulaciones y la orientación.
No olvide sellar su credencial en la iglesia de Notre-Dame-de-Bon-Voyage en Cannes, etapa simbólica del camino. Lleve una reserva de agua importante para cruzar la meseta de la Justice, muy expuesta al sol, y aproveche las fuentes públicas en el Casco Antiguo de Niza.