Esta travesía magistral de 67,7 km le llevará desde el balcón del Mediterráneo hasta Grasse, la ciudad mundial del perfume, en unas 20 horas de marcha repartidas en tres días. Con un desnivel positivo de 2199m y 2503m de descenso, este recorrido salvaje supera los 'Baous' del interior de Niza, ofreciendo vistas vertiginosas del mar antes de adentrarse en la garriga provenzana. El camino bordea joyas espirituales como la catedral de Vence y los oratorios de La Colle-sur-Loup, testigos del antiguo paso de los peregrinos. Al atravesar pueblos colgados como La Gaude o Saint-Paul-de-Vence, sentirá el alma medieval de la Provenza antes de llegar al centro histórico de Grasse.
Clasificada como difícil, esta etapa requiere un esfuerzo constante con 2199m de ascenso, especialmente durante las subidas empinadas hacia las mesetas calizas. Los importantes descensos (2503m) ponen a prueba las articulaciones, sobre todo en los senderos pedregosos. La exposición al sol es casi permanente en las crestas y los puntos de avituallamiento son escasos entre los pueblos.
Prevea al menos 3 litros de agua para los tramos de cresta y selle su credencial en la catedral de Vence, una de las más pequeñas de Francia. Una pausa contemplativa en la Capilla del Rosario (Matisse) en Vence enriquecerá su camino espiritual. Para el alojamiento, se recomienda buscar albergues en Vence para equilibrar el esfuerzo durante los tres días.