Este gran trayecto de 54,7 km por el corazón de la Riviera francesa le invita a una inmersión espiritual entre el mar y la montaña, con un desnivel positivo de 1,935 m y 2,222 m de bajada. Al salir de Cap-d'Ail, el camino asciende rápidamente hacia los balcones del Mediterráneo, ofreciendo vistas vertiginosas desde la Grande Corniche antes de descender hacia las calles históricas de Èze y Niza. El peregrino atraviesa la ciudad de Niza para llegar a colinas plantadas de viñedos y olivos, pasando por lugares de devoción como la iglesia de Santiago el Mayor. El itinerario serpentea luego por la campiña provenzal y los aromas de la garriga antes de llegar a la ciudad vidriera de Biot. Este exigente tramo de tres días combina el brillo de la Costa Azul con la serenidad de los antiguos senderos forestales.
El esfuerzo es notable, con casi 2,000 m de desnivel positivo acumulado, especialmente al cruzar las cornisas de pendientes pronunciadas. El cruce urbano de Niza puede resultar cansado para los pies debido al asfalto, mientras que los senderos del interior presentan zonas pedregosas y resbaladizas con lluvia.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Sainte-Réparate de Niza, una parada esencial del camino. Lleve reservas de agua suficientes para la subida al Plateau de la Justice y priorice una salida temprana para evitar el calor en las laderas expuestas al sur.