Esta gran travesía de 83,4 km le llevará desde el litoral de la Costa Azul hasta las estribaciones del Esterel, requiriendo unas 21 horas de marcha repartidas en tres días. Al salir de Cagnes-sur-Mer, subirá hacia pueblos colgados antes de sumergirse en el silencio de los alcornocales y los relieves volcánicos rojos, con un desnivel positivo de 1790m y 1977m de bajada. El camino está salpicado de tesoros espirituales como la Capilla de Notre-Dame de Protection y el paso por las ruinas romanas de Fréjus. El peregrino atraviesa paisajes contrastados, desde las orillas del Siagne hasta los panoramas salvajes del macizo, antes de divisar la silueta emblemática del Peñón de Roquebrune. Es una etapa de transición profunda donde el bullicio de la costa da paso a la majestad de la Provenza salvaje y la meditación solitaria.
El esfuerzo es exigente con 1790m de desnivel positivo, incluyendo subidas pronunciadas en el macizo del Esterel, a menudo expuesto a un fuerte calor. Los tramos forestales pueden ser traicioneros tras la lluvia y algunas partes entre Mandelieu y Fréjus están aisladas, sin puntos de avituallamiento durante varios kilómetros.
Selle su credencial en la catedral de Saint-Léonce en Fréjus, un sitio histórico de gran importancia. Lleve una reserva de agua importante (mínimo 3L) para atravesar el Esterel, ya que no hay fuentes, y consulte el acceso a los montes en verano por riesgo de incendios.