Esta magistral travesía de 69,3 km le llevará desde el corazón del Condado de Provenza hasta la ciudad del Rey René, tras unas 18 horas de marcha repartidas en tres días. Saliendo de Brignoles y su rico pasado medieval, cruzará los relieves de Sainte-Baume y pasará por pueblos auténticos como Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, donde reposan las reliquias de María Magdalena. El recorrido presenta un desnivel positivo de 1447m y negativo de 1499m, serpenteando entre los viñedos de AOC Coteaux d'Aix y bosques de encinas. La llegada a Aix-en-Provence está marcada por la silueta de la Montaña Sainte-Victoire, un verdadero faro natural para el peregrino. Es un tramo donde la espiritualidad se funde con la luz única que inspiró a Cézanne, ofreciendo una profunda introspección antes de llegar a las fuentes de Aix.
Con 1447m de desnivel positivo, esta etapa se considera difícil debido a su longitud y a la sucesión de subidas pedregosas bajo un sol intenso. Los tramos de cresta pueden ser exigentes para las articulaciones durante los 1499m de descenso acumulado, especialmente entre Pourcieux y Châteauneuf-le-Rouge.
Planifique una parada espiritual importante en la Basílica de Saint-Maximin para sellar su credencial. Lleve al menos 3 litros de agua al día, ya que las fuentes escasean en las mesetas calizas entre pueblos. Una variante por la meseta de Cengle ofrece unas vistas impresionantes de la Sainte-Victoire.