Este recorrido de 51,9 km por el corazón de la Provenza auténtica une el pueblo circular de Bras con la milenaria ciudad de Aix-en-Provence en tres jornadas de marcha contemplativa. Con un desnivel positivo de 959m y 1071m de descenso, el camino se extiende durante unas 13 horas entre los viñedos del Var y las estribaciones de la Montaña Sainte-Victoire. Atravesará localidades cargadas de historia como Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, donde descansa María Magdalena en su majestuosa basílica, antes de cruzar la meseta del Cengle. El ambiente espiritual se intensifica cerca de los oratorios y prioratos que jalonan la garriga, ofreciendo un contraste fascinante entre el silencio de los pinares y el bullicio artístico de Aix. Es un itinerario exigente pero gratificante, donde la sombra de las encinas acompaña los pasos del peregrino hacia las fuentes de la ciudad.
El esfuerzo es notable con 959m de ascenso, incluyendo subidas pronunciadas en terrenos pedregosos a menudo expuestos al sol. Las etapas diarias son largas y requieren una buena gestión de la resistencia durante tres días seguidos, especialmente al cruzar zonas de matorral aisladas sin sombra.
Lleve una reserva importante de agua, ya que los puntos de suministro son escasos entre Saint-Maximin y Aix; no olvide sellar su credencial en la Basílica de Santa María Magdalena. Se recomienda una parada espiritual en el Priorato de Victoire para disfrutar de una panorámica excepcional de la región.