Esta travesía de 60,8 km, dividida en tres jornadas de marcha, ofrece una inmersión espectacular entre el mar y los macizos del interior del Var. Con un desnivel positivo de 1109m y negativo de 1237m, este recorrido de unas 15 horas de caminata une la ciudad vidriera de Biot con el emblemático Peñón de Roquebrune-sur-Argens. El camino serpentea por el bosque de Valmasque y las faldas del Estérel, revelando panoramas mediterráneos antes de adentrarse en la tierra roja de los Maures. A lo largo del camino, el peregrino descubre la Capilla de Notre-Dame d'Espérance en Cannes y los restos romanos de Fréjus, testigos seculares de la fe en la Vía Aurelia. Esta etapa invita a una profunda introspección, impulsada por el aroma de los pinos marítimos y el silencio de las colinas provenzales.
La mayor dificultad reside en la gestión del esfuerzo a lo largo de 60 km y los 1109 m de desnivel, especialmente durante las subidas pronunciadas en las colinas de Estérel. La exposición al sol es significativa en los altiplanos y el paso por zonas urbanas entre Cannes y Mandelieu exige atención al marcaje. Algunos tramos forestales están aislados, lo que requiere buena autonomía de agua.
Planifique pernoctar en Cannes y Fréjus para equilibrar la distancia. No olvide sellar su credencial en la catedral de Fréjus, una parada espiritual imprescindible. En verano, comience al amanecer para evitar el calor en la garriga y aproveche para darse un baño reparador cerca de Mandelieu-la-Napoule.