Este recorrido de 66,3 km le llevará desde el corazón de Aix-en-Provence hasta las faldas de los Alpilles, en una travesía de tres días entre los paisajes de Cézanne y las llanuras del Arc. Con 463 m de desnivel positivo y 631 m de negativo, el camino sale de la ciudad del Rey René y su catedral de Saint-Sauveur para llegar a los pueblos de Ventabren y Velaux antes de dirigirse hacia Salon-de-Provence. Caminará entre olivares centenarios, oratorios discretos y ruinas romanas que atestiguan la antigüedad de esta Vía Aurelia. La progresión hacia Maussane-les-Alpilles ofrece una profunda inmersión espiritual en medio de la garriga aromática, donde el tiempo parece haberse detenido. El tiempo total de marcha se estima entre 16 y 18 horas divididas en tres jornadas.
A pesar de un desnivel positivo moderado de 463 m, la dificultad radica en la longitud de las etapas y la exposición prolongada al sol en las mesetas calizas. La gestión del agua es crucial, ya que amplios tramos entre Salon-de-Provence y Maussane atraviesan zonas salvajes sin puntos de abastecimiento regulares.
No olvide sellar su credencial en la catedral de Saint-Sauveur en Aix y en la iglesia de Saint-Michel en Salon. En Maussane, aproveche los aceites de oliva locales para recuperar fuerzas, y prefiera salir al amanecer para evitar el fuerte calor de la tarde en la garriga.